Mismo fondo, distinto código ISIN ¿Por qué?

El ISIN es un codigo que identifica de forma única a un producto financiero a nivel internacional y es aplicable a una amplia gama de instrumentos, como bonos, acciones, fondos de inversión, títulos de deuda pública, SICAVs...

En el caso de los fondos de inversión, es habitual que a su vez éstos se comercialicen bajo diferentes clases según el tipo de cliente al que están dirigidos, y por tanto, se puede dar el caso de que un fondo de inversión tenga varios códigos ISIN.

En el caso concreto de los fondos de inversión, las clases establecen qué tipo de clientes puede contratarlas. La forma de discriminar son muchas, las más comunes son:

  • Exigir una inversión mínima alta, por ejemplo un millón de euros. Estas suelen denominarse clases institucionales.
  • Exigir que el inversor sea un inversor profesional.
  • Exigir que el inversor sea empleado de la gestora, o incluso familiar de un empleado de la misma.
  • Exigir que la inversión (suscripción de participaciones) se lleve a cabo antes de una determinada fecha. Esta opción es habitual en fondos nuevos, para incentivar la captación de patrimonio.
  • Exigir que el inversor tenga una edad máxima. Por ejemplo, es habitual ver clases especiales más baratas para menores de 25 años.

Como no podía ser de otra manera, las condiciones para que un inversor pueda optar a una u otra clase viene perfecta y objetivamente reflejado en el folleto de emisión del fondo.

Ventajas que aportan estas clases adicionales

Lo único que distingue a una clase es su comercialización, es decir, inviertas en una clase o en otra, la cartera de activos del fondo siempre será la misma para todas las clases. Lo único que cambia de una clase a otra son las comisiones, principalmente la comisión de gestión. Y recuerda, las comisiones importan, especialmente en el largo plazo.

La comisión de depósito no se ve alterada entre clases, puesto que la comisión del depositario la aplica una entidad distinta que la gestora.

Como decimos, la diferencia está en las comisiones. Por ejemplo, las clases institucionales aplican una comisión menor, lo cual es lógico teniendo en cuenta que si inviertes 1.000.000 de euros lo normal es que te cobren menos. Y es que al fin y al cabo, la comisión de gestión no deja de ser un servicio de asesoramiento financiero.

También es lógico (aunque genera debate), que los fundadores y empleados paguen menos comisiones con clases especiales. Indirectamente, esto tiene como ventaja que alienta a los empleados de una gestora (gestores, analistas y asesores) a invertir en su propio fondo, por lo que en principio estarán más comprometidos para que las inversiones del fondo sean las adecuadas, alineando así los incentivos de los gestores con los inversores particulares.

En fondium, cuando accedes a la ficha de un fondo de inversión, te mostramos todas las clases bajo las que se comercializa el fondo, así como el patrimonio invertido en cada una, el valor liquidativo, y las comisiones desglosadas por clases.

¿En que clase invierto?

Si vas a invertir en un fondo de inversión, lo lógico es que compares sus comisiones e inviertas en la que menos comisiones implica. El problema, y es que al establecer requisitos, posiblemente solo puedas invertir en una. Y normalmente será la más cara.

También es posible (aunque son los menos casos) en los que una comercializadora de fondos o una entidad bancaria solo te ofrezca una única clase, generalmente, más cara.

Es importantísimo que consultes el folleto de emisión, y si existen clases más baratas que las que te oferta el banco o la comercializadora, contratar directamente el fondo a la gestora, sin intermediarios.

Lo bueno de contratar directamente el fondo a la gestora es que el proceso es totalmente online desde su página web. Algunas también tienen aplicación para smartphone.


En cualquier caso, nuestra recomendación es que leas todo el folleto de emisión (puedes encontrarlo rápidamente en la web de la CNMV, si se trata de un fondo radicado en España), estudies todas las clases que existen y contrates la que mejor satisface tus necesidades siempre y cuando cumplas sus requisitos.